El niño que comía azulejos obraba mal, y lo sabía, rayando los espejos de ascensores y urinarios públicos. El mismo justificaba que trataba de hacer consciente a la gente de que su reflejo no eran ellos mismos, ni siquiera la forma externa que ven los demás y de la que no somos conscientes en todo momento. O sí.
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El niño que comía azulejos (V)
Thursday, August 19th, 2010El niño que comía azulejos (IV)
Tuesday, September 15th, 2009El niño que comía azulejos coleccionaba el polvo de los neumáticos de los coches aparcados en doble fila frente a importantes supermercados. El motivo no está nada claro, pero importantes psicólogos como Ernst Kümbald y eminentes sociólogos como Elvinio Estraso, hicieron sus teorías al respecto siglos después, llegando a conclusiones bastante descabelladas; tal vez, como todas las teorías sobre asuntos sin importancia, concentrándose en exceso en lo que no tiene lugar entre las cosas que se deberían tener realmente en cuenta.
El niño que comía azulejos (III)
Wednesday, September 2nd, 2009El niño que comía azulejos escribía párrafos sobre si mismo cada día, pero nunca leía lo escrito para que no influyera en lo que iba a escribir. No quería seguir una misma línea monocroma, prefería expresar la pureza de cada nueva impresión sin importarle otras pasadas.
Él sabía que iba a morir un día concreto, y tenía planificado leer todo lo escrito días antes de que concluyera su existencia.
El niño que comía azulejos (II)
Saturday, August 15th, 2009El niño que comía azulejos se desplazaba andando o en autobús, porque el coche no le gustaba.
Me gustan los extremos, pensaba, porque si iba andando tenía que ser solo, nunca en compañía; y si tomaba el bus, tenía que hacerlo en hora punta, cuando viajaba mayor número de personas. Sin embargo no hablaba con ninguna, incluso si coincidía allí con algún conocido, evitaba encontrar su mirada, haciendo como si hubiera percibido su presencia. Es que, en el metro de Moscú nadie va hablando, pensaba.
El niño que comía azulejos (I)
Thursday, May 14th, 2009El niño que comía azulejos tenía el pelo azul porque miraba mucho al cielo los días despejados que caían en lunes, miércoles, jueves y el primer domingo de cada mes.