Eva no tiene los ojos azules.
A veces ni tiene ojos, sólo lágrimas que no se derraman y se acumulan. Piscinas en la cara.
Y mañana, con las mejillas rojas, suspirará avergonzada y risueña. Sabe que algún día alguien le narrará un buen día.
Yo no.
Eva no tiene los ojos azules.
A veces ni tiene ojos, sólo lágrimas que no se derraman y se acumulan. Piscinas en la cara.
Y mañana, con las mejillas rojas, suspirará avergonzada y risueña. Sabe que algún día alguien le narrará un buen día.
Yo no.